sábado, 24 de agosto de 2013
viernes, 9 de agosto de 2013
El asfalto derretido
Recuerdo
una pesadilla en la que veía a un hombre caminando por la calle en
un día muy soleado y asfixiante, el asfalto derretido por el calor
del sol, se hundía y se formaba un gran hoyo y a medida que el
hombre caminaba se iba hundiendo bajos sus pies. Al intentar salir
del hoyo pegajoso el sujeto cae en otro mayor, una especie de confusa
tierra muy blanda de la que no puede salir y que se lo traga poco a
poco, muy lentamente.
Grita
pidiendo auxilio a todo los transeúntes, algunos se detienen, le
miran con curiosidad, con compasión, no saben que hacer. Miran la
hora. Llevan maletines de ejecutivo, carpetas llenas de papeles que
han de entregar a determinada hora. Tienen una prisa loca. No saben
que hacer. Se dispersan, nadie quiere meterse en camisa de once
varas. Ademas hay que circular, no esta permitido detenerse en plena
vía publica y peor en una hora como aquella.
Al final
la mayoría de la gente pasa de largo ante el infeliz, se va
hundiendo mas y mas. acaba perdiéndose en el mar de asfalto como un
ahogado, sin que nadie le ayude a salir, algunos lo intentan, pero no
pueden, alguien grita hay que traer una grúa y para ello hacen una
solicitud escrita al ayuntamiento, comprar una póliza, etc. al fin y
al cabo el hombre se hundió en este gran hueco y las personas
siguieron como sin nada hubiese sucedido y el sol dejo de arder y el
suelo comenzó a endurecer y el hombre se perdió en aquel asfalto.
sábado, 3 de agosto de 2013
Pequeño cuento (número 3)
Andrea
la artista dibujaba enérgicamente su alter ego en las blancas hojas
de papel que tenía en frente. Cuando dibujaba, parecía que algo la
dominara, que algo controlara sus movimientos y sus pensamientos,
pues el mundo, mientras la punta del lápiz dejaba todo su carbón en
las hojas, se detenía completamente.
Su
alter ego era lo opuesto a ella, pero no quería dibujar aquello
para dejarlo libre, sino para encarcelarlo, para nunca, de nuevo,
dejarlo salir. Todos tenemos un lado oscuro, pensaba Andrea, y
nuestro deber es mantenerlo dentro, muy adentro. No deseaba recordar
aquella vez que salió a la luz.
Andrea
la artista solo quería ser buena, no le interesaba la maldad, ni
hacerle mal a nadie. Sin embargo, dudaba bastante que su pequeño
experimento funcionara. ¿Qué haría una hoja de papel para evitar
que saliera otra vez? No lo sabía, pero esperaba ansiosa que así
fuera.
Al
terminar, miró su obra de arte. Su alter ego la asustaba, la ponía
nerviosa, era increíble como dentro suyo pudiera existir un ser así.
Y sin embargo, después de verlo con mayor detenimiento, pudo notar
que su alter ego era igual a ella, y si era igual ella no podría ser
un alter ego, pues solo era bondad.
Andrea
no podía encerrar lo que ella era, Andrea no tenía un lado oscuro
como firmemente pensaba, Andrea nunca había dejado de ser quien era. Al darse cuenta de eso, rompió el dibujo en
mil pedazos y salió de su cuarto, a la vez que el sol empezaba a
dominar los cielos y miles de voces y pensamientos entraban
precipitadamente a su cabeza.
L.D.M.L
jueves, 1 de agosto de 2013
Pequeño cuento (número 2)
La
hermosísima Sofía miraba a sus padres con atención y curiosidad,
mientras estos hablaban de manera entusiasmada y ruidosa. Ella no
entendía nada de lo que decían y trataba siempre de concentrarse en
otra cosa, hasta que el ruido acababa y todo volvía a la normalidad,
por unas horas.
Sofía
no se llevaba bien con otros niños y niñas de su edad, por eso
prefería jugar sola y aveces, con su amiga imaginaria que tanto
amaba. Sabía que era imaginaria, que no existía, que solo actuaba y
pensaba porque ella quería que así fuera. Su amiga imaginaria solo
era un juguete animado de la hermosísima Sofía. Eso la reconfortaba
por un rato.
Sin
embargo, las conversaciones de sus padres se hacían cada día más
ruidosas y Sofía se sentía cada día más sola. Como anhelaba
caerle bien a los demás niños, pero estos siempre la hacían a un
lado, siempre la rechazaban por ser diferente. ¿En que era Sofía
diferente a los otros? En nada, solo les caía mal a todos, sin razón
aparente.
Por
eso, se apegaba más a su amiga. Pero un día, aquel juguete viviente
cobró conciencia, pensaba y actuaba por si misma, sin el
consentimiento de Sofía. Era algo agresiva, grosera y poco a poco
fue perdiendo el interés por jugar juegos de niños. Al final,
decidió abandonarla, escapando de su mente y saltando por la
ventana. Sofía, que la miraba con una tristeza infinita desde su
cuarto, solo pudo dejar escapar unas cuantas lagrimas mientras
escuchaba como sus padres, de nuevo, comenzaban a hablar
ruidosamente.
L.D.M.L
lunes, 29 de julio de 2013
Pequeño cuento
¿De
verdad tengo que colocar una imagen a todas las publicaciones
escritas de mi blog? Se preguntaba el pequeño Ricardo, mientras
miraba con tristeza como ninguno de sus escritos era apreciado por
nadie. “Tienes que darle un aspecto visual atractivo a las
palabras, o sino la gente se aburre” escuchó alguna vez eso de
alguien.
Pero
lo que importa es leer ¿Por qué una imagen debe ser parte de la
magia? Ricardo sabía una verdad absoluta que lo asustaba: a nadie le
gusta leer, ni siquiera a él. Solo lo hacia de vez en cuando, al
encontrar unas palabras que lograran llamar su atención.
¿Por
qué entonces escribo? Se preguntaba, si nadie lee para qué perder
el tiempo así?
Ricardo
se siente triste, le tema a la muerte, a esa horrible nada que a todos
aguarda. Teme irse de este mundo sin haber hecho algo, sin haber
amado más de lo que ama, sin haber utilizado su tiempo para algo de
provecho.
Él
pequeño Ricardo miraba atentamente, fijamente la pantalla luminosa
de su computador, presionando la tecla f5, esperando a que una de sus
publicaciones fuera leída por alguien, más que por él mismo. Sabía
que era algo superficial, egoísta y hasta narcisista. Pero solo
quería sentirse importante, una sola vez en su vida, quería sentir
que valía algo, que alguien lo tomaba en serio.
El
pequeño Ricardo miraba y miraba la pantalla de su computador,
esperando, esperando a que algo pasara. ¿Pasaría algo algún día?
L.D.M.L
domingo, 28 de julio de 2013
Sin sueños
El
tiempo pasa
Se
va volando
Mi
vida se estanca
Todos
a mi alrededor triunfan
Yo
solo fracaso
Tus
besos
Tus
abrazos
Y
caricias me motivan
Me
dan fuerzas
Me
hacen querer seguir con vida
Pero
Ese
gran pero
Ese
sin sentido de mi vida
Ese
enorme vacío que llevo dentro
Todo
lo domina
Todo
lo destruye
Aburrido
Sin
sueños
Sin
mentas
Solo
espero
Frente
a una prisión luminosa
Espero
L.D.M.L
Para ti
Algún
día gritaré
Y
todos me escucharán
Algún
día hablaré
Y
todos me tomarán en serio
Algún
día tendré respeto
Algún
día tendré éxito
Amigos
No
se si llegará
Solo
puedo soñar
Que
en algún momento de mi vida
Todo
mejorará
Estoy
enfermo
Y
solo recibo regaños
Soy
un prisionero
De
una pantalla luminosa
De
un cuarto pequeño
Lo
único que me mantiene en este mundo
Son
tus sonrisas
Tus
abrazos
Temo
algún día perder tu amor
Temo
algún día morir y no volver a verte
Temo
no estar ahí para ti
L.D.M.L
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